¿Cuál ha sido tu recorrido hasta fundar Sales Layer?
Tanto mi socio Iban Borràs como yo venimos del mundo de la consultoría y el desarrollo a medida. Él es el alma técnica y yo la de negocio, pero los dos compartíamos la misma frustración: en todos los proyectos digitales que hacíamos, el cuello de botella siempre era el mismo. El catálogo de producto.
Daba igual que el proyecto fuera una tienda online, una integración con un marketplace o un portal B2B. Cuando llegabas al dato de producto, todo se complicaba. Información desperdigada en Excels, cada departamento con su versión, datos incompletos, fotos que no correspondían… Y nadie lo estaba resolviendo bien.
Así que en 2013 decidimos resolverlo nosotros. Fundamos Sales Layer en Valencia y hoy tenemos más de 400 clientes en 50 países, con oficinas también en Reino Unido y Estados Unidos. La empresa ha crecido mucho, pero el problema que resolvemos sigue siendo el mismo: que el dato de producto esté bien desde el origen.
● Para quien no os conozca, ¿qué es Sales Layer y qué problema resuelve?
Sales Layer es un PIM, un Product Information Management. Es la plataforma donde centralizas toda la información de tus productos — descripciones, imágenes, vídeos, fichas técnicas, todo — y desde ahí la distribuyes a todos tus canales de venta: tu tienda online, Shopify, feeds para retailers, el catálogo en PDF, lo que necesites.
Pero no somos un simple almacén de datos. Lo que nos diferencia es que hemos integrado IA agéntica en el núcleo de la plataforma. Tenemos agentes de inteligencia artificial que trabajan sobre esos datos de forma autónoma: crean contenido comercial, traducen, validan la calidad, categorizan productos… Es como tener un equipo de especialistas en dato de producto trabajando 24 horas.
Lo que resolvemos es que tu producto se vea bien, se entienda bien y esté actualizado en todos los sitios donde vendes. Parece básico, pero la mayoría de empresas hoy no lo tienen resuelto.
● Se habla mucho de inteligencia artificial, pero parece que todo el mundo dice que hace IA. ¿Qué es la IA agéntica y qué tiene que ver con gestionar un catálogo?
Es verdad que hay mucho ruido. Cuando la gente piensa en IA normalmente piensa en ChatGPT: le pides algo, te genera un texto, y listo. Eso es IA generativa. Está muy bien, pero necesitas estar ahí dándole instrucciones todo el rato.
La IA agéntica es diferente. Son agentes que configuras una vez y trabajan solos. No necesitan que nadie esté detrás. Nosotros tenemos varios: uno que crea contenido comercial a partir de datos técnicos, otro que traduce a más de 50 idiomas con contexto local, otro que valida la calidad del dato de forma continua, otro que categoriza automáticamente según la taxonomía de cada canal…
¿Y qué tiene que ver con el catálogo? Todo. Piensa en un retailer con 5.000 referencias. Del ERP le llegan datos técnicos en bruto: códigos, medidas, composiciones, números. Eso no vende. Los agentes cogen esos datos y generan fichas de producto completas, con descripciones atractivas, optimizadas para SEO, traducidas, y adaptadas a lo que pide cada marketplace. Lo que antes tardaba semanas ahora son minutos. Y con una consistencia que a mano es imposible.
● Un retailer con miles de referencias vendiendo en varios canales, cada uno con sus requisitos… ¿Cómo se gestiona eso en el día a día?
La realidad es que la mayoría lo gestiona mal. Eso es lo que vemos cuando llegan a nosotros.
El escenario típico es un Excel por aquí con las descripciones, otro por allá con las fotos, el ERP con los datos técnicos pero no los comerciales, marketing con su propia carpeta… Y luego cada canal pide la información de una manera distinta. Amazon quiere unos campos, Shopify otros, el catálogo impreso otra estructura. Si vendes en varios países, multiplica todo eso por cada idioma.
Sin un PIM, eso se convierte en copiar y pegar sin parar. Y ahí es donde entran los errores: la descripción que no se actualizó, la foto que no corresponde, el precio en la moneda equivocada. Con Sales Layer se centraliza en un solo sitio y los conectores distribuyen automáticamente a cada canal en su formato. Los agentes de IA se encargan de que el contenido esté adaptado a lo que cada plataforma necesita, sin intervención manual.
● Está empezando a sonar mucho el concepto de GEO, la optimización para buscadores de IA como ChatGPT o Perplexity. ¿Cómo afecta esto al retail?
Este es un cambio enorme y creo que mucha gente en retail todavía no es consciente de lo que viene.
Hasta ahora, cuando un consumidor quería comprar algo, iba a Google o directamente a Amazon y buscaba. El SEO era la batalla: posicionar tu ficha lo más arriba posible. Eso sigue importando, pero hay una capa nueva.
Cada vez más gente le pregunta directamente a ChatGPT “¿qué zapatillas me recomiendas para correr?” o a Perplexity “¿cuál es el mejor robot de cocina calidad-precio?”. Y estos motores no funcionan como Google. No te muestran diez enlaces. Te dan una respuesta directa con productos concretos. Esa respuesta la construyen a partir de los datos que encuentran sobre tus productos.
La pregunta es: ¿tu dato de producto está preparado para que una IA lo entienda, lo procese y lo recomiende? Porque si no lo está, no existes en ese canal. Y es un canal que va a ser cada vez más relevante. Nosotros lo llamamos AI Shelf Space: tu espacio en el lineal de la inteligencia artificial. Si tu dato no está estructurado, limpio y completo, ese lineal lo ocupa tu competencia.
● ¿Y qué pasa cuando el dato de producto es malo? ¿La IA no lo corrige?
No. La IA no corrige nada. La IA amplifica.
Antes, un dato mal en un Excel a lo mejor afectaba a una ficha de producto en tu web. Un problema pequeño, lo detectas y lo arreglas. Pero con IA, ese mismo dato malo se convierte en una bola de nieve. La IA lo coge, genera una descripción basada en información incorrecta, la traduce a cinco idiomas — todos mal — y la publica en diez canales distintos. En minutos tienes un desastre a escala.
Por eso decimos que la IA no es el punto de partida, es el acelerador. Si lo que entra es bueno, la IA lo multiplica para bien: más contenido, más idiomas, más canales, más rápido. Pero si lo que entra es basura, multiplica la basura. Y la distribuye a una velocidad que antes era impensable.
El PIM es la capa que garantiza que el dato que alimenta a la IA es correcto. Sin esa base, lo que estás haciendo es automatizar errores.
● Todo el mundo quiere usar IA para ser más productivo. ¿Qué necesita un retailer para poder aprovecharla de verdad?
Lo primero es ser honesto. La IA no es magia. No vas a instalar una herramienta y de repente tener el catálogo perfecto. Si tu dato está desordenado, lo primero es ordenarlo.
La motivación de la mayoría de empresas que vienen a nosotros es exactamente esa: productividad. Quieren hacer más con menos. Que un equipo de tres personas pueda gestionar un catálogo de 10.000 referencias en varios mercados sin volverse loco. Y eso se puede hacer, pero necesitas tener la casa mínimamente en orden.
El punto de partida realista es: centraliza tu dato en un PIM, asegúrate de que es correcto, y a partir de ahí los agentes de IA hacen el trabajo pesado. Hemos visto reducciones del 70% en el tiempo que los equipos dedican a gestionar catálogo. Pero eso solo funciona cuando la base está bien. Las empresas que tienen el dato limpio multiplican resultados. Las que no, multiplican problemas.
● ¿Podéis compartir algún ejemplo concreto de resultados con vuestros clientes?
Los números hablan solos. Tenemos clientes que han pasado de tardar dos meses en lanzar un catálogo nuevo a hacerlo en menos de una semana. El onboarding de producto se ha acelerado hasta 400 veces en algunos casos. Y en términos de ahorro, hablamos de millones de euros en costes operativos eliminados.
Pero más allá de los números, lo que más impacta es el cambio cualitativo. Equipos que se pasaban el día copiando y pegando datos entre sistemas ahora dedican ese tiempo a mejorar la experiencia de producto, a pensar en estrategia. La IA hace el trabajo repetitivo y las personas se centran en lo que realmente añade valor.
Hoy tenemos más de 400 clientes en 50 países. G2 nos reconoce como una de las Top 50 Commerce Solutions por cuarto año consecutivo, en un listado donde están Shopify, BigCommerce o PayPal. Estar ahí es algo que se gana con resultados reales de clientes, no con marketing.
● ¿Qué le dirías a una marca o retailer que todavía gestiona su catálogo con hojas de cálculo?
Que lo entiendo perfectamente, porque el Excel es cómodo y todo el mundo sabe usarlo. Pero que estamos en un momento de cambio muy importante y el Excel no va a aguantar lo que viene.
Estamos pasando de un mundo donde el consumidor buscaba tus productos a un mundo donde la IA decide qué recomendar. Y la IA no abre tu Excel. Necesita datos estructurados, completos, coherentes, actualizados en tiempo real. Si no los tiene, recomienda al de al lado.
No es cuestión de tamaño de empresa ni de presupuesto. Es cuestión de supervivencia digital. El dato de producto se ha convertido en infraestructura crítica, igual que el ERP lo es para las finanzas o el CRM para los clientes. Las empresas que lo entiendan antes van a tener una ventaja muy grande.
Mi consejo es: no esperes a tenerlo todo perfecto. Empieza. Centraliza tu dato, ponlo en orden, y a partir de ahí la IA te va a dar una velocidad que hoy ni te imaginas.